Cómo hablar de tus debilidades en una entrevista

“¿Cuáles son mis debilidades? Hmm, ¿puedo llamar a un amigo para responder a esta pregunta?”

Esta es una  pregunta que nadie quiere responder, y con razón. ¿Quién realmente quiere hablar sobre sus debilidades, especialmente cuando intenta impresionar a un reclutador?

En este artículo, exploramos por qué a los gerentes de recursos humanos y a los reclutadores les encanta esta pregunta, qué es lo que no quieren escucharte decir (pista: no quieren saber qué tan perfeccionista eres) y cómo puedes deslumbrarlos realmente con una respuesta preparada.

¿Por qué los reclutadores hacen esta pregunta?

Muchos de nosotros odiamos esta pregunta, porque nos hace pensar en nuestras debilidades y exponerlas. Sin embargo, es una pregunta muy importante

Día a día se realizan cientos de entrevistas laborales y muy seguramente las palabras más escuchadas por los reclutadores son “soy una persona demasiado perfeccionista o me presiono demasiado para cumplir mis objetivos”. 

¿Por qué es tan desalentador hablar de cierta manera de tus debilidades especialmente cuando es algo que está arraigado en tu personalidad?

Esta es la razón: hay una forma mucho más interesante de hablar de ti y (sí, incluso) de tus debilidades. Si estás diciendo que eres demasiado perfeccionista muy probablemente no seas honesto con el entrevistador, ni contigo mismo. La entrevista cara a cara es una oportunidad real para mostrar quién eres, más de lo que lo haría tu currículum  o tu carta de presentación. Conoce aquí otras preguntas que definirán tu futuro laboral.

¿Cómo determinar tus debilidades?

En una entrevista laboral lo más seguro es que un entrevistador te pregunte cuáles son tus debilidades, así que tómate el tiempo para dar una respuesta reflexiva, auténtica y honesta.

Aquí hay algunas preguntas (difíciles) que debes hacerte para determinar tus debilidades:

Debilidades de las habilidades blandas

  • ¿A veces olvido lo que tengo que hacer?
  • ¿Tengo pensamientos negativos sobre mí?
  • ¿Mi jefe tiene que vigilar mi trabajo constantemente?
  • ¿Cuál es mi estilo de comunicación?
  • ¿Puedo tomar decisiones efectivas por mi cuenta?
  • ¿Confío en mis habilidades?

Debilidades de las habilidades duras

  • ¿Cuál es mi nivel (1-10) de competencia en [habilidad requerida]? 

**Consejo profesional: revisa cualquier anuncio de trabajo y calificate en cada habilidad. Este podría ser un lugar para identificar una debilidad y hacer un plan para resolverla.

  • ¿Mi trabajo es usualmente corregido por otra persona?
  • ¿Qué tipo de comentarios recibo normalmente sobre mi trabajo?

Debilidades interpersonales

  • ¿Soy rápido para ofrecer soluciones bien pensadas en caso de apuro?
  • ¿Mi timidez se interpone en el camino de compartir una gran idea?
  • ¿Hago una pausa y escucho los comentarios de otras personas?
  • ¿Respondo demasiado rápido? ¿No lo suficientemente rápido?
  • ¿No soy lo suficientemente persistente? o ¿Demasiado persistente?
  • ¿Me gusta trabajar solo?
  • ¿Delego trabajo cuando tiene sentido?
  • ¿Ofrezco comentarios a mi equipo?
  • ¿Mi feedback es demasiado negativo?

Cuenta una historia con tus debilidades

Ahora que has determinado tus debilidades, recuerda un momento en el que realmente te enfrentaste a ellas, específicamente en el trabajo. Así como tu currículum no debe ser una lista de deberes y tareas no cuantificables, tus debilidades no deben presentarse como una sombra estática en la esquina que te sigue a todas partes.

Todo el mundo, y me refiero a todo el mundo, ama una buena historia. Creo que, en el proceso de búsqueda de empleo, siempre que puedas infundir una historia, hazlo. Las historias son más convincentes que una lista de habilidades, logros y experiencias.

Piensa en un momento en el que tu debilidad realmente se destacó y cuenta la historia. Si eres muy autocrítico, tal vez en algún momento no diste a conocer tu  idea durante un proyecto importante y en lugar de eso te sentaste con ese pequeño impostor en tu espalda diciendo “No, es una idea tonta. No digas nada.”

Pregúntate, ¿cómo te sentiste al ver el proyecto terminado sin tu participación? ¿Podría el resultado haber sido más exitoso si hubieras dejado de lado la negatividad? ¿Qué aprendiste en ese momento?

Quizás tus debilidades no sean realmente debilidades en absoluto. Quizás sean inexperiencia disfrazada. Por ejemplo, si vas a ocupar tu primer puesto de dirección, tu inexperiencia en la gestión puede ser tu debilidad. Sé sincero al respecto y en lugar de decir que no has ocupado ningún puesto directivo, puedes hablar de aquellos trabajos donde asumiste el liderazgo y obtuviste buenos resultados.

Tampoco todas las debilidades se encuentran en el sector de las habilidades blandas. Si te están entrevistando para un trabajo que requiere un conjunto de habilidades duras, como codificación o conocimientos en el uso de la suite de Adobe, sé sincero al respecto. La historia que construyas en torno a esto puede ser exitosa. Dile al reclutador cómo aprendiste a usar Adobe Illustrator para completar un proyecto específico, cómo has desarrollado tus habilidades desde cero y cómo aún estás progresando en esos conocimientos.

No te estamos diciendo que te postules para un trabajo para el que no estés calificado. Sin embargo, si estás trabajando en un conjunto de habilidades específicas que se requieren, cuenta esa historia. Al admitir esta “falta de habilidades duras”, estás resaltando lo persistente que eres en realidad. Estás contando una historia de cómo te motivas a tí mismo, y cómo estás abierto a las oportunidades de aprendizaje y te comunicas acerca de tus debilidades basadas en habilidades.

¿Estás listo para dar a conocer tus debilidades de una manera diferente?